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sábado, 17 de enero de 2015

LA HORMIGA TALENTOSA

Se topó la hormiga con el gran jefe que le dijo: - No te vayas nunca, eres la mejor de este nido y te necesitamos para construir uno más grande. El mundo espera por nosotros. Salió la hormiga talentosa, se subió a una rama muy alta, vió el mundo tan ancho y emocionante que se sintió tan inmensa como él. Miró el hoyo y lo vió tan pequeño que se dijo: - Mi hogar es el mundo entero, no podría quedarme a construir un hoyo más enorme cuando hay tanto para hacer allá afuera. Ese día, la hormiga talentosa se fue a luchar por sus sueños. Conocio el ancho mundo con todo y sus peligros, fue más productiva que nunca y lo mejor, muy, muy feliz.
"Cuando sientas que tu corazón te impulsa a ideales más grandes que los actuales, hazle caso. ¡No te arrepentirás"
Dedicado a una amiga Viviana Gordillo

jueves, 18 de diciembre de 2014

EL CAMINO DE LOS SUEÑOS





(Dedicado a mis amigas más preciadas)

Es el camino tan empedrado para nosotras que un día decidimos sin más ni más, ser igual o mejor que los hombres. ¿Lo hemos logrado? ¡Indudablemente! Nuestra capacidad ha superado nuestras expectativas. Somos hijas, hermanas, madres, esposas y ejecutivas de éxito.

¿Qué es el éxito? ¿Un cartón de maestría? ¿Un alto puesto ejecutivo?
He aprendido a golpes (de la vida) que el éxito es el logro de los sueños. Esos sueños que no tienen nada que ver con seguir el esquema que el sistema ha trazado y el que nosotras haciendo gala de un ego tan gigante decidimos apostarle.

Tenemos éxito cuando podemos compartir con los seres queridos sin entorpecerlo llevando trabajo para la casa, o lo que es peor, quedándonos hasta tarde en la oficina porque tenemos responsabilidades que cumplir ¿dónde queda nuestra familia?
Te has preguntado si la gran empresa donde trabajas valorará los minutos dedicados que dejaste de compartir con tu familia: ¡NO!

Somos un tornillo más en una armazón llamada organización. Eres totalmente reemplazable en cualquier momento y todo sigue normal.
Pero tu familia ¿si se muriera uno de ellos podrías reemplazarlos? ¡Nooo! Si se van, será para siempre y sentirás el vacío. No por el hecho de tener su compañía sino por el tiempo que pudiste compartir con ellos y para ti no fue tan importante como regalar tus horas. ¡Siii, regalar tus horas!

¿Dónde quedan tus sueños? ¿Los has realizado?
Incluso si se tratara de practicar deportes extremos, de viajar por el mundo, lo que fuera. ¿Puedes decir que lo has hecho? ¿No? ¿Por qué? ¿Por el dinero? ¿Por el tiempo?
¡Meras excusas! Nos gastamos el dinero y el tiempo en tonterías muchas veces. Todo se ha ido como agua en las manos.
¿Cuántos años tienes? Estas segura que cumples años. Siento decirte que no cumples, restas años. Por lo tanto, el futuro anhelado, tal vez nunca llegue.

He estado dos veces al borde de morir. En ese instante he hecho recuento de mi corta vida. Me he dado cuenta que vivo postergando y he recargado mi felicidad en un después: Cuando me case, cuando me gradúe, cuando, cuando, cuando. La felicidad es aquí y ahora. La mayor satisfacción es construir los sueños en este instante. En el ya.

Solo se tiene conciencia que estamos de paso, cuando adquirimos una enfermedad grave, un accidente o cualquier otra situación que nos ponga en riesgo de morir.
¿Por qué somos tan obstinadas de reaccionar solo allí? La vida es corta, tan corta como cada segundo que pasa.

¡Vívela hoy! ¡lucha por tus sueños hoy! ¡Aléjate de la esclavitud del sistema!

Que le día que el ángel de la muerte llegue por ti, tengas una sonrisa gigante en tu cara.

¡Arriésgate ahora!

sábado, 29 de noviembre de 2014

EL TIEMPO Y LOS SUEÑOS

Vivir es una aventura continua. A veces siento que no me alcanza el tiempo para hacer todo lo que deseo.

Para empezar, cada día se me ocurre una nueva idea, busco libros nuevos por leer, emprendimientos por hacer. ¿Cuál es el problema?  - El tiempo.

Como muchas mujeres en mi país fui a la universidad a obtener un título que me acredite como profesional en algo, también me casé y tuve una hermosa hija a la que le dedico un blog entero. Trabajo en una gran empresa del sector importante para la economía de la ciudad. Allí he aprendido muchas cosas, he adquirido y fortalecido muchas habilidades. ¿Cuál es el pero?.

Con toda una vida aparentemente consolidada no puedo quedarme quieta. Para mí, la vida va más allá. Mi afán por aprender es inmenso.

Y que decir de las responsabilidades financieras en que me he metido por cumplir el anhelo de tener casa propia, mi carro, etc. ¿A qué horas se me ocurrió que necesitaba tener casa propia, carro y otras cosas empeñando mi futuro (el de mi familia también) con los bancos? Antes de embarcarme en semejante despropósito no tenía nada pero no le debía a nadie. Podía en cualquier momento cambiar de rumbo sin pensarlo. Buscar otras oportunidades (por ejemplo, en caso que me aburriese mi trabajo, o la ciudad donde vivo, etc). Por fortuna, en la era de la información, de las oportunidades: hay salidas.

¿Ahora cual es el dilema? El miedo al riesgo: ¿Y si fracaso?¿y si no soy idonéa para emprender?¡Excusas!

Me he puesto la meta de abrir los ojos a las oportunidades para mejorar mi calidad de vida y la de mi familia. ¿Y el tiempo? - Ah, verdad. He descubierto que es relativo. Es cosa de organizarse para cumplir con las prioridades más fundamentales, mientras se teje la libertad financiera. No hablo de la trillada frase de Robert Kiyosaki (tendría que abordarlo en un blog específico de finanzas) sino a la libertad de saber que no le debo un peso a nadie, tengo espacio para tomar decisiones transcendentales sin sentirme encandenada por ellas, libertad para usar mi dinero completo para invertir, ahorrar para viajar, darme gustos y compartir más con mi familia.

En conclusión, el tiempo finalmente es un activo precioso que usandolo bien, obra maravillas. Por ejemplo, me ayuda a lograr mis sueños.

¿Voy camino al logro mis sueños? - Es mi meta todos los días. Tiempo voy contigo porque se que no esperas por nadie.

Maryory Valdés
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